La tarea consistía en construir un sistema mecánico de control de vuelo para un velero hidroala. Las estrictas tolerancias, necesarias para garantizar una precisión de control adecuada y una alta fiabilidad de los componentes, eran requisitos imprescindibles. Los componentes debían soportar diversas condiciones ambientales, como humedad, fluctuaciones extremas de temperatura, los impactos de residuos flotantes, etc. La ausencia de lubricación era especialmente importante: por un lado, los cojinetes debían estar exentos de mantenimiento, pero en el funcionamiento habitual prácticamente no se requería mantenimiento. Sin embargo, la lubricación atraería el polvo y la arena del muelle, dañando rápidamente los rodamientos.